37 millones de salarios de personal de enfermería se pierden cada año en los paraísos fiscales

Los países de ingresos más altos son responsables de facilitar el 98% de todas las pérdidas fiscales mundiales

El mundo pierde más de 427 mil millones de dólares (360.O00 millones de euros) en impuestos al año a causa “del abuso fiscal internacional”

El reciente trabajo sobre “Estado de la Justicia Fiscal 2020. La justicia fiscal en tiempos de la Covid-19”, elaborado por la Alianza Global para la Justicia Fiscal, Public Services International y Tax Justice Network con el apoyo de Internacional de Servicios Públicos (ISP), Friedrich EbertStiftung (FES), Norad y la Unión Europea explica que el mundo pierde más de 427 mil millones de dólares (360.O00 millones de euros) en impuestos al año a causa “del abuso fiscal internacional”. En este momento de pandemia y crisis económica, se evita recaudar esa cantidad que “permitiría contratar a 37 millones de enfermeras para actuar frente al COVID-19”. En el Estado español se podrían contratar a 107.390 enfermeras, indica el estudio, que toma como base los datos desglosados de la OCDE.

De los 427 mil millones, 245 mil (206.000 millones de euros) se pierden debido a que “las empresas multinacionales transfieren sus ganancias a paraísos fiscales a fin de ocultar las ganancias que obtuvieron realmente en los países en los que operan y, por tanto, pagan menos impuestos de los que deberían”. Los 182 mil millones de dólares (154.000 millones de euros) restantes se pierden al año debido a que las personas adineradas ocultan activos e ingresos no declarados en el extranjero, fuera del alcance de la ley.

“La disparidad entre la repercusión que tiene el abuso fiscal mundial en las regiones de ingresos más altos y en las regiones de ingresos más bajos es mucho más nítida cuando se analiza el gasto en salud”, precisa y, a la vez, añade que “el Estado de la Justicia Fiscal 2020 demuestra que, de media, los países de ingresos más bajos pierden impuestos equivalentes a casi el 52% de sus presupuestos sanitarios, mientras que los países de ingresos más altos pierden el equivalente al 8,4%”. Todo ello, supone el equivalente a casi 37 millones de salarios anuales de personal de enfermería, que se pierden cada año en los paraísos fiscales.

También revela que los países de ingresos más altos son responsables de facilitar el 98% de todas las pérdidas fiscales mundiales, mientras que los países de ingresos más bajos, del 2% de todas las pérdidas fiscales mundiales.

“Casi todas las personas en prácticamente todos los países del mundo asumen los costes en que incurren los defraudadores fiscales. La gente soporta servicios públicos innecesariamente deficientes, desigualdades profundas, tasas de mortalidad elevadas, gobiernos y administraciones públicas débiles y corruptos. Solo ganan los defraudadores fiscales y los millonarios de los paraísos fiscales, a costa de todos los demás”, añade.

Los países de todo el mundo pierden de media el equivalente al 9,2% de sus presupuestos sanitarios en paraísos fiscales cada año, y los países de ingresos más bajos pierden proporciones equivalentes mucho mayores que los países de ingresos más altos.

Abuso fiscal corporativo global

“Hoy en día, las empresas multinacionales son responsables del 33% de la producción económica mundial, del 49% de las exportaciones mundiales y del 23% del empleo mundial. Al situar sociedades holding e importantes activos creadores de valor en paraísos fiscales corporativos -indica el informe-, las grandes empresas pueden transferir sus ganancias a jurisdicciones con baja o nula imposición, con el fin de disminuir artificialmente sus obligaciones fiscales en otros lugares y pagar poco o ningún impuesto sobre las ganancias obtenidas que transfieren a paraísos fiscales”.

Los principales estudios sobre el alcance de la transferencia de beneficios han estimado que las empresas multinacionales transfieren entre 600 mil millones (506.000 millones de euros) y 1.100 mil millones de dólares (928.000 millones euros al año) al año . Esto corresponde aproximadamente al 40% de las ganancias obtenidas en el extranjero por las empresas multinacionales. Las pérdidas de ingresos fiscales oscilan entre 90 mil millones de dólares (78.000 millones de euros) a 280 mil millones de dólares (236.000 millones de euros) al año por la transferencia directa de beneficios.

“Estas manipulaciones también afectan indirectamente las finanzas públicas al fomentar una carrera a la baja en la fiscalidad corporativa, mediante la cual las jurisdicciones reducen los tipos efectivos impositivos corporativos en un intento típicamente contraproducente de retener o atraer filiales de empresas multinacionales. Estos efectos indirectos (o repercusiones estratégicas) aumentan las pérdidas de ingresos fiscales de 500 mil millones (422.000 millones euros) a 650 mil millones de dólares al año (548.000 millones de euros)”, según explican los autores del informe.

Como explican los autores del informe, en julio de 2020, la OCDE puso a disposición por primera vez datos agregados de la publicación de informes contables desglosados por países. “La presentación de informes desglosados por países constituye una práctica contable que requiere que las empresas multinacionales publiquen cuántas ganancias y costes generan en cada país en el que operan, en lugar de publicar todas estas ganancias y costes como una cantidad global agregada. La presentación de informes desglosados por países, propuesta por primera vez por la Red para la Justicia Fiscal en 2003 y refutada por la OCDE antes de que los países del G20 ordenaran su introducción, está diseñada para revelar la transferencia de beneficios y ayuda a los gobiernos a detectar y desalentar el abuso fiscal corporativo”.

De ahí, las conclusiones de “El Estado de la Justicia Fiscal 2020” revelan que las empresas multinacionales “están transfiriendo ganancias anuales por valor de 1,38 billones de dólares (1,16 billones de euros) a paraísos fiscales cada año, lo que provoca que “los gobiernos de todo el mundo pierdan 245 mil millones de dólares anuales (206.000 millones de euros) en ingresos fiscales directos y otros otros 182 mil millones de dólares (154.000 millones de euros) en ingresos fiscales directos debido a la evasión fiscal extraterritorial privada, todo ello atribuible a países concretos”.

Los investigadores del Fondo Monetario Internacional, oor otro lado, calculan que, a nivel mundial, las pérdidas indirectas derivadas del abuso fiscal corporativo mundial son, al menos, tres veces mayores que las pérdidas directas.

“Si tuviéramos que multiplicar la estimación de pérdidas fiscales directas del Estado de la Justicia Fiscal 2020 por el factor de tres del FMI, obtendríamos una estimación de pérdidas indirectas de al menos 735 mil millones de dólares (620.000 millones de euros), lo que representa un total de 980 mil millones de dólares (826.000 millones de euros) en pérdidas debido al abuso fiscal corporativo cuando se combina con las pérdidas directas. Esta cifra supera tanto las estimaciones originales del FMI”, precisa el amplio trabajo.

‘El eje de la evasión fiscal’

El índice de paraísos fiscales corporativos 2019 de la Red para la Justicia Fiscal también calculó que la telaraña del Reino Unido, Países Bajos, Luxemburgo y Suiza son “responsables de la mitad de los riesgos de abuso fiscal corporativo del mundo”, según la estimación del índice en 2019. Esto le valió al grupo el apelativo de “eje de evasión fiscal”, porque es “responsable del 47% de las pérdidas fiscales corporativas”.

El “Estado de la Justicia Fiscal 2020” revela que más de 656 mil millones de dólares (561.000 millones de euros) en ganancias se transfieren al eje de la evasión fiscal por parte de las empresas cada año, lo que le cuesta al mundo más de 116 mil millones de dólares (98.000 millones de euros) en impuestos perdidos por el abuso fiscal corporativo. El “eje de la evasión fiscal” es responsable del 47% de los 245 mil millones de dólares (207.000 millones de euros) que el mundo pierde cada año debido al abuso fiscal corporativo, lo que se ajusta a la estimación del índice de paraísos fiscales corporativos 2019.

Si se incluyen las pérdidas fiscales por evasión de impuestos privados, el “eje de la evasión fiscal” es responsable del 55% de todas las pérdidas fiscales sufridas por países de todo el mundo, lo que cuesta a los países casi 237.000 millones de dólares (200.000 millones de euros) de impuestos perdidos cada año.

Así, los impuestos perdidos por abuso global solo en el impuesto de sociedades anualmente en Europa suman 67.100 millones de euros. El Estado español pierde, según el informe, 2.247 millones de euros; Alemania, 20.570 millones de euros; 12.100 millones Francia e Italia, otros 7.423 millones.

Abuso fiscal y pandemia

La pandemia de Covid-19 se habrá cobrado, “cuando se imprima el informe” , 1.2 millones de vidas en todo el mundo. El virus no ha respetado fronteras y las personas han sufrido en países de todas las regiones del mundo. Los países de todos los niveles de ingresos per cápita se han visto afectados, pero los efectos no se han repartido por igual.

“Si bien las pérdidas fiscales en números absolutos han sido más elevadas en los países de ingresos más altos, las pérdidas fiscales en proporción a las bases impositivas de los países y el gasto en salud han sido mayores en los países de ingresos más bajos donde los ingresos fiscales se necesitan de manera más urgente. Por consiguiente, el abuso fiscal internacional genera cada año impactos más severos en la sanidad de los países de ingresos bajos que en los países de ingresos altos”.

Los países de ingresos más bajos pierden de media en impuestos el equivalente a casi el 52,4% de sus presupuestos sanitarios, mientras que los países de ingresos más altos pierden de media impuestos equivalentes a casi el 8,4% de sus presupuestos sanitarios. “A nivel mundial, el equivalente a más de 37 millones de salarios anuales de personal de enfermería se pierde cada año en los paraísos fiscales”. En lo que se refiere al Estado español calculan que con lo que se pierde en impuestos (3.690 millones al año) se podrían contratar a 107.390 enfermeras.

Recomendaciones

Los autores del estudio amplio, por último, hacen una serie de recomendaciones. La primera “un llamado a los gobiernos para que introduzcan un impuesto a las ganancias excesivas en las grandes corporaciones multinacionales cuyas ganancias se dispararon durante la pandemia, mientras las empresas locales se vieron obligadas a cerrar. Los gigantes de la tecnología digital afirman tener nuestros mejores intereses en el corazón, pero que nos han quitado miles de millones en impuestos durante años. Este podría ser su impuesto de rescate”.

La segunda iniciativa que destacan es que “los gobiernos deben introducir un impuesto sobre el patrimonio para controlar los miles de millones en impuestos que se pierden en los paraísos fiscales cada año. Ha habido una explosión en el valor de los activos de los más ricos desde que comenzó la pandemia, incluso cuando el desempleo se ha disparado a niveles récord en muchos países. Un impuesto sobre el patrimonio aseguraría que aquellos con hombros más anchos contribuyan como deberían en este momento crítico”.

Y, en tercer lugar, demandan “una convención tributaria de la ONU”. Porque “un sistema fiscal global que pierde más de 427 mil millones de dólares (360.O00 millones de euros) al año “no es un sistema roto, es un sistema programado para fallar. No es de extrañar que los esfuerzos de la OCDE para reformar las normas fiscales internacionales hayan fracasado: los países de la OCDE son responsables de casi la mitad de todas las pérdidas fiscales mundiales”. Por lo que explican que “debemos establecer una convención tributaria de la ONU que garantice que se establezcan normas tributarias internacionales sólidas de manera transparente y democrática”.

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