
En Hego Euskal Herria aumentan las muertes por este cáncer un 44,74% entre 1999 y 2020
El cáncer por mesotelioma por culpa del amianto no remite en el Estado español ni en Europa ni en el mundo. Desde 1999 a 2020, según datos de INE, 7.871 personas han muerto por mesotelioma, un tipo de cáncer fulminante por inhalación de microfibras de amianto, pero si nos remontamos a 1977, con datos del Centro Internacional de Investigaciones sobre el Cáncer (IARC, en sus siglas en inglés) ascienden a 9.341 muertes por mesotelioma en el Estado español. Estaríamos hablando de entre 78.710 a 118.065 muertes desde 1999 o entre 93.410 y 140.115 muertes desde 1977 por el uso del amianto en la actividad productiva en las empresas, por la inhalación de sus fibras en muchos hogares cuando se lavaban los buzos o en el propio medio ambiente en las cercanías de algunas empresas. El Parlamento europeo, además, reconoce en una resolución reciente que, según estudios recientes, “la exposición no profesional al amianto podría explicar alrededor del 20% de los casos de mesotelioma en países industrializados”. IARC admite que seguirán aumentando las muertes y los afectados hasta el 2040 en todo el mundo.
Muchas muertes por amianto son silenciosas y otras se han silenciado, mientras tarda en llegar el Fondo de Compensación de Víctimas del Amianto para muchas personas afectadas. En 2016 se aprobó en el Parlamento vasco por unanimidad la remisión de un proyecto de ley al Congreso español, que fue adoptado en 2017, pero desde entonces diferentes avatares han dejado ese fondo en el cajón de temas pendientes de los políticos y los gobiernos. En primavera de 2021 volvió a reiniciarse el proceso, pero todavía hoy no se ha puesto en marcha la comisión que estudie el desarrollo de esa ley y su posterior reglamento para que las personas afectadas puedan obtener una compensación por el daño que han sufrido, mucho del mismo irreparable.
Hay que tener en cuenta que los expertos médicos establecen que por cada muerte por mesotelioma se producen entre 10 y 15 veces más por el conjunto de patologías derivadas de la inhalación de las fibras de amianto o asbesto, como asbestosis, cáncer bronquial, cáncer de laringe, cáncer de ovario, cáncer de faringe, cáncer colorrectal, cáncer de estómago. Es decir, estaríamos hablando de entre 78.710 a 118.065 muertes desde 1999 o entre 93.410 y 140.115 muertes si tomamos los datos desde 1977. Es decir, la mortalidad media se situaría entre 98.387 personas o 116.762 personas dependiendo del período que hagamos referencia.
Esa elevada mortalidad de trabajadores, esposas o familiares y habitantes cercanos a empresas con amianto muestran el drama que se vive en silencio en la mayoría de los hogares debido a que los empresarios y quienes deben controlarles no obligaron a que se cumplieran las medidas de prevención y protección frente al mineral cancerígeno.

En 2020, sumaron 457 muertes por mesotelioma, según el INE. En los últimos cinco años la mortalidad se encuentra en los niveles más elevados y se espera que en esta década siga creciendo. No obstante, el Centro Internacional de Investigaciones sobre el Cáncer (IARC, en sus siglas en inglés) eleva las muertes en el Estado español a 504 personas y establece otros 586 casos nuevos de cáncer por mesotelioma. Esta patología es fulminante, aunque hay excepciones que confirman la regla.
Con los datos del Estado español entre 1999 a 2020, el 70,33% de las muertes (5.536) se produjeron en Catalunya (1.806 personas fallecidas), Madrid (1.074 personas), Andalucía (979 muertes), Hego Euskal Herria (933 muertes) y Comunidad Valenciana (744 personas fallecidas).
Cinco provincias concentran el 47,5% de las muertes (3.727 muertes). Barcelona (1.512), Madrid (1.074), Bizkaia (464), Valencia (404) y Alacant (273).
En 2020, según los datos del INE, Madrid ha adelantado a Barcelona por número de muertes por cáncer por mesotelioma con 81 muertes frente a 79. En Bizkaia sumaron 32, en Valencia 21 y 15 más en Alacant. De las 457 muertes por mesotelioma en 2020, 220, es decir el 49,89%, se produjeron en esas cinco provincias, lo que indica que no cesa la aparición de nuevos mesoteliomas y que muestra que todavía nos encontramos en la parte alta de la curva de mortalidad por el uso del mineral cancerígeno sin las oportunas medidas de seguridad para quienes lo utilizaron en su vida laboral.
De las 457 muertes de 2020, 335 correspondieron a hombres y 122 a mujeres. Destaca que en la franja de edad de entre 75 y 79 años es donde más se concentraron las muertes con 95 fallecidos, seguida de 82 muertes entre los 80 y 84 años. Llama la atención que 3 personas fallecidas tenían entre 40 y 44 años, dos de ellas fueron mujeres.
En Hego Euskal Herria
Si analizamos la evolución en Hego Euskal Herria de las muertes, en el período de los datos del INE hay altibajos, pero la media desde 1999 sobrepasa las 42 muertes por mesoteliomas al año, lo que nos lleva a una mortalidad del cáncer derivado del amianto que va de 420 a 630 casos por año en ese período. Entorno a una media de 525 muertes por año. Desde 1999 hasta 2020 se han contabilizado 933 muertes por mesotelioma, lo que supone entre 9.330 y 13.995 muertes por las diversas patologías del amianto. La media se situaría en 11.622 muertes en ese período.

De todas formas, en la población de Bizkaia se conoce por datos oficiales, que no aparecen en el resto de territorios, que entre 1986 a 1998 se produjeron otras 158 muertes más por mesotelioma, lo que lleva a 1.091 muertes por mesoteliomas en Hego Euskal Herria desde 1986.
En los últimos cinco años se ha concentrado el mayor número de muertes, pero destaca que de la 38 muertes contabilizadas en 1999 se ha pasado a 55 muertes en 2020, lo que significa un incremento del 44,74%. Demuestra que la evolución del efecto dañino del amianto sigue al alza.
En la UE-27
En la UE-27 las muertes por mesotelioma alcanzaron en 2020 un total de 7.449 personas y aparecieron por este cáncer del amianto 8.537 casos nuevos, según la IARC. Es decir, la presencia de amianto sigue generando muerte y personas afectadas a quienes la vida les cambia, les empeora su salud y su propia existencia.
Según los últimos datos científicos disponibles (The Lancet, octubre de 2020), el número de muertes anuales relacionadas con el amianto en la EU-28 alcanzó las 90.730 en 2019. El amianto ha sido y sigue siendo uno de los principales carcinógenos profesionales. Se prevé que más de 300.000 personas mueran por mesotelioma de aquí a 2030 en la Unión Europea, la gran mayoría de los casos derivados de la exposición profesional al amianto.

Hace dos meses el Parlamento europeo aprobó una resolución sobre la protección de los trabajadores y la población contra el amianto y la incidencia del cáncer. “El cáncer profesional más frecuente es el cáncer de pulmón, que representa entre el 54% y el 75% de los cánceres profesionales, y que el amianto es la principal causa de cáncer de pulmón (45%)”, explica la resolución. Admite, además, que “el 80% de los cánceres profesionales reconocidos en los Estados miembros están relacionados con el amianto”.
El Parlamento destacó, por otro lado, que son los y las trabajadoras quienes soportan “el 98% de los costes humanos, incluido el impacto en la calidad de vida y en las familias de los trabajadores” y añade que las estimaciones indican que “el coste de los cánceres profesionales en la Unión Europea representa entre 270.000 y 610 000 millones de euros al año, es decir, entre el 1,8% y el 4,1% del PIB”, por lo que determina que son necesarias “la adopción de medidas para mejorar las políticas de prevención de enfermedades para garantizar que los trabajadores y sus familias puedan vivir con más salud”.
Un tema destacado es que desde el Parlamento europeo se considera que “es urgente un acceso efectivo a la justicia y una reparación por todos los daños a la salud, no solo los relacionados con la ansiedad, para todas las víctimas del amianto; subraya que todos los costes médicos relacionados con la exposición al amianto deben correr a cargo de los empleadores”, por lo que pide a la Comisión Europea “que valore la posible necesidad de legislación que establezca un régimen de responsabilidad general por la contaminación difusa para indemnizar a las víctimas por todos los daños causados por la contaminación difusa, incluida la generada por el amianto”.
Porque en la resolución, el Parlamento europeo admite que el amianto y los materiales y productos que contienen el mineral cancerígeno “aún pueden ser producidos, transformados, importados y exportados legalmente en más de 100 países de todo el mundo” y reconoce un hecho gravísimo “en el mercado de la UE, pese a las prohibiciones nacionales y de la Unión Europea desde 2005 por normativa legal, el amianto sigue entrando en el mercado interior” y constata que “mientras el amianto se produzca y comercialice de manera legal a nivel mundial, siempre existirá el riesgo de que entre en el mercado interior”.
En base a esta situación, reclama “la retirada segura del amianto” como “una tarea difícil y urgente”, y reitera que la principal prioridad “debe ser la seguridad de las condiciones de trabajo” y con “una propuesta legislativa relativa al control obligatorio de presencia de amianto en los edificios antes de su venta o alquiler y a la expedición de certificados de amianto en el caso de los edificios construidos antes de 2005 o antes del año de la prohibición nacional del amianto”, que en el Estado español se circunscribe al diciembre de 2021.
Destaca que la Comisión Europea ha dejado claro que los estados miembros pueden asignar Fondos Estructurales y de Inversión Europeos para la manipulación y la retirada del amianto y solicita, a este respecto, que se movilicen esos fondos para “mejorar la fiabilidad y la rapidez del control de presencia del amianto y la medición, la retirada y la gestión segura de los residuos”.
Otra de las tareas que ha recomendado a la Comisión Europea que presente “una propuesta de Directiva marco para que los Estados miembros establezcan planes nacionales de retirada del amianto que incluyan plazos claros y realistas, incluyendo prioridades y objetivos intermedios, detección y registro del amianto, financiación y apoyo a los propietarios de viviendas y las pymes, medidas de protección de los trabajadores frente al riesgo de exposición al amianto de conformidad con la Directiva 2009/148/CE, así como la eliminación segura del amianto con el fin de evitar que el amianto entre en procesos de reciclaje”. En este sentido, hay recordar que Navarra estableció un plan integral de cara al 2030, con una dotación anual de varias decenas de millones, pero ha quedado en agua de borrajas.
El Parlamento europeo insiste en la necesidad de llevar a cabo una vigilancia epidemiológica a largo plazo a fin de evaluar la eficacia de las medidas adoptadas y destaca que “el número de mesoteliomas diagnosticados es un indicador relevante para la vigilancia epidemiológica”, por lo que exige que “sea obligatoria la notificación del mesotelioma a las autoridades competentes” y añade que según estudios recientes, “la exposición no profesional al amianto podría explicar alrededor del 20% de los casos de mesotelioma en países industrializados”.
Otro elemento destacado en la resolución se fija en el estado de la red de distribución de agua potable en la Unión Europea y la existencia de tuberías de cemento de amianto, cuyo deterioro libera fibras de amianto al agua. Por lo que la decisión del Parlamento europeo constata también que, según las recomendaciones de la OMS, “se debería elaborar y aplicar un plan global de renovación de la red europea de distribución de agua potable y de retirada del amianto presente en ella”.
Amianto en el mundo
Se calcula que más de 125 millones de personas en todo el mundo han estado expuestas al amianto en el trabajo, muchas de ellas todavía lo están hoy. Con datos de 2020, según la IARC, en el mundo murieron 26.278 personas por mesoteliomas, lo que nos sitúa por encima de 262.780 muertes en todas las patologías del amianto y lo más preocupante es que han aparecido 30.870 casos nuevos. No cesa el drama del amianto.

Así según esos datos, en el conjunto de Europa (no sólo la UE) en 2020 fallecieron 11.820 personas por mesoteliomas, el nivel más alto de los cinco continentes. En la UE-27 alcanzaron las 7.449 muertes, por detrás de Asia, con 8.324 muertes por mesoteliomas.
Las muertes y nuevos afectados por la exposición al amianto se ha acelerado en estos doce años. que el INE publica datos de mesoteliomas, como se ve en Hego Euskal Herria o el Estado español, pero el Centro Internacional de Investigaciones sobre el Cáncer (IARC) prevé que desde 2020 hasta el 2040 los nuevos casos en el mundo aumenten un 52% y en el conjunto de Europa, un 34%. Sin embargo, la mortalidad por mesotelioma crecerá en ese período en el mundo un 58%. Sin embargo, la diferencia por zonas es desigual. Así crecerán las muertes, a juicio de la IARC, en un 38% en Europa, un 72% en Asia, un 68% en Norteamérica, un 74% en América Latina, un 101% en África y un 80% en Oceanía. Es decir, el drama no cesará en estos próximos 20 años.
En el Estado español la evolución de los nuevos afectados y las muertes por el cáncer del mesotelioma es también creciente, por lo que se demuestra que su impacto continúa siendo elevado. Así, la IARC prevé un incremento del 42% de nuevos casos hasta 2040 y un aumento del 49% de las muertes por este tipo de cáncer. Como se anticipa el amianto sigue teniendo una enorme letalidad.
1 comentario