
“El mensaje de Zedarriak es muy duro, pero el silencio que hay de instituciones y partidos políticos es igual de duro”
“Esta gente prefiere garantizar sus beneficios a corto plazo antes de pensar un poco en el futuro. Van en el sentido contrario”
“En ELA tenemos claro que hay sectores que deberían desaparecer o transformarse, como el armamentístico”
“Trump está marcando una dirección de una vuelta de tuerca más y aquí se sube al carro todo el mundo sin pensar en las consecuencias”
“Europa no tiene ningún peso. Si lo fue, ya no es una potencia, y siempre está alineada con Estados Unidos”
“La clase trabajadora pierde poder adquisitivo y se ha empobrecido mucho más. Aquí el reparto de la riqueza cada vez es más desigual”.
“Las 37,5 horas semanales son insuficientes. Las 35 horas debieran de ser lo que estableciéramos ahora de camino hacia las 30 horas”
“Las empresas desde 2008 en adelante contribuyen menos al sistema fiscal, como ocurre con las rentas de capital y, en cambio, las rentas de trabajo han subido”
“El sistema fiscal no sirve para un reparto justo de la riqueza y la reforma actual sigue la misma línea”
“Nosotros pensamos que cada comunidad autónoma pueda decidir su salario mínimo, por eso ponemos en marcha una ILP para cambiar el Estatuto de Trabajadores”
Hablamos de la actualidad económico-laboral más reciente con el miembro del comité ejecutivo de ELA Aitor Murgia, sucesor de Mikel Noval. El llamamiento del lobby Zedarriak para invertir en la industria armamentística y en la nuclear preocupa. Murgia afirma que “me parece una locura que volvamos a la inversión en energía nuclear y al sector de las armas sin ningún tipo de ética”, a la vez que lamenta que no se escuchen posiciones contrarias desde los gobiernos y partidos políticos. No le extraña lo de Zedarriak “porque es un lobby empresarial casi ultra” y critica la posición de Sanchez Galán, presidente de Iberdrola, en Davos pidiendo la vuelta a la nuclear. La entrevista de Sare Antifaxista la hicimos hace una semana y en el transcurso de la misma el vicelehendakari del Gobierno vasco Mikel Torres acepta, sin ninguna duda, los preceptos de Zedarriak.
A juicio de ELA, “la clase trabajadora pierde poder adquisitivo y se ha empobrecido mucho más. Aquí el reparto de la riqueza cada vez es más desigual” y lamenta que la reforma fiscal, que se está tramitando, no variará esa situación. “El sistema fiscal no sirve para un reparto justo de la riqueza y la reforma actual sigue la misma línea que anteriores”, concluye.
Reclama un salario mínimo interprofesional (SMI) vasco para lo que han puesto en marcha una Iniciativa Legislativa Popular (ILP), que debiera situarse en los 1.795€, y ante la vía del acuerdo interprofesional abierto en el CRL-LHK no es optimista. De hecho, Confebask ya ha dicho, tras el primer encuentro, que no continuará. Murgia, a la vez, sostiene que la reducción de la jornada a las 37,5 horas semanales “es insuficiente. Las 35 horas debieran de ser lo que estableciéramos ahora de camino hacia las 30 horas”.
Sobre Zedarriak y sus declaraciones sobre la necesidad de invertir en la industria armamentística y nuclear para “avanzar” en el desarrollo económico. ¿Es así como hay que crecer? ¿Qué piensas?
Cuando vi las declaraciones fue una sorpresa. No me lo podía creer. Porque sí que es verdad que estamos ante una ola reaccionaria a nivel mundial y los mensajes que vienen de Estados Unidos tienen mucho que ver. Llevamos años con esa ola como para traerlo en este caso a la CAPV, bueno Hego Euskal Herria podemos decir, porque dicen que ven un nicho de negocio con el armamento ahora que la OTAN quiere aumentar el gasto militar del 2 al 3%. Hay gente que ve en eso un negocio y un nicho donde sacar rentabilidad. De Zedarriak me sorprende esto, pero me lo puedo imaginar, porque es un lobby empresarial casi ultra, pero lo que no he visto son reacciones. Allí había representantes del Gobierno vasco y otros, y no he visto a nadie diciendo algo en contra de estas intenciones. Me sorprende. El mensaje de Zedarriak es muy duro, pero el silencio que hay de instituciones y partidos políticos es igual de duro en ese sentido [el vicelehendakari Mikel Torres se ha alineado con las tesis de Zedarriak]. A mi me parece una locura en el momento que deberíamos ir en la dirección contraria que volvamos a la inversión en energía nuclear que aquí no sé si sería posible producirla y luego invertir en el sector de las armas sin ningún tipo de ética y por encima de los Derechos Humanos. Me parece gravísimo.
¿A qué crees que es debido a que salgan con este mensaje?
Se han subido a la ola. No sé si estamos en una nueva era: el neoliberalismo se ha acabado y vamos a una nueva etapa de dar una vuelta de tuerca más a este sistema neoliberal que hemos hemos tenido en los últimos años para intentar buscar más recursos o volver a recursos que ponen en cuestión los límites de la tierra. No me entra en la cabeza este tipo de argumentaciones cuando debiéramos de ir a todo lo contrario, porque los límites del planeta están ahí y nos está avisando y pisando los talones, se llama crisis climática. Esta gente prefiere garantizar sus beneficios a corto plazo antes de pensar un poco en el futuro. Van en el sentido contrario.
¿Una vuelta más es ya lo que piensa el presidente de Argentina, Javier Milei?
Es lo que están diciendo Milei y Trump a nivel económico, sí. En la campaña Trump ha estado diciendo ‘perfora baby perfora’ y energía fósil, y coches de combustión. A esta ola se están subiendo, aunque esta ola no ha empezado con Trump, que lleva unos años atrás. Esta gente [Zedarriak] hace informes polémicos. Ya tuvo polémica con el Gobierno vasco con su informe de que Euskadi estaba perdiendo competitividad. No sentó bien a Urkullu en su momento y cada vez que sacan un informe sube el pan.
Decir, por ejemplo, que una de las empresas que está en Zedarriak, es Zabala Innovation es la licitada para hacer el plan industrial del Gobierno vasco. No digo que ese plan vaya a decir que hay que invertir en armamento, espero que no; pero es una vinculación de poderes privados o empresariales y los poderes públicos que es un poco peligrosa.
En ese contexto hablaban de 5.000 millones de inversión, si lo invierten en esto ¿de qué estamos hablando, lo demás dónde queda, es la ruina?
Eso viene ligado a otro tipo de preguntas sobre la inversión privada y pública. Estos parten del informe de Draghi que decía que había que gastar 800.000 millones de euros anuales, lo cual podemos estar de acuerdo en que hay que invertir en industria, etc. La necesidad de inversión es clara. Ellos calculan que a Euskadi le corresponden 5.000 millones, y de esos 1.000 millones deberían de ser inversión pública. Pero la inversión no puede ir a estos sectores que ellos están diciendo. Deberían de ir en sentido contrario.
En ELA tenemos claro que hay sectores que deberían desaparecer o transformarse como el armamentístico en otros para transformar el modelo que tenemos ahora mismo hacia una industria con energías limpias y otro tipo de producciones. Esta gente denuesta lo público siempre, porque dicen que el Gobierno no debe intervenir en la economía, pero cuando hace falta invertir sí que se suben a ese carro y nos dicen que el Gobierno vasco debería de poner 1.000 millones al año.
Sánchez Galán, presidente de Iberdrola, en el foro de Davos se ha alineado con las nucleares. ¿Se ha quitado ya la careta verde? Y la denuncia que pone a Repsol, a Imaz, por simular lo verde, ¿qué está pasando?
Las grandes energéticas se suben al carro donde hay negocio, en realidad, porque venimos de los Fondos Next Generation EU, que iban a cambiar nuestra economía y a hacer una economía verde y digital, y muchos de esos fondos han ido a este tipo de empresas. El objetivo era la transformación verde de la economía, las energías renovables, etc. De aquí se han llevado mucho dinero, también Repsol. Y luego compiten entre ellas a ver cual es más verde y seguramente ninguna de las dos lo es de verdad. Y volver a la nuclear dice mucho de la ola que estamos viviendo ahora mismo, igual que Zedarriak. Trump está marcando una dirección de una vuelta de tuerca más y aquí se sube al carro todo el mundo sin pensar en las consecuencias que esto va a tener en el medio y largo plazo.
Ya, pero Iberdrola lleva intentando cambiar la imagen durante décadas y ahora está de vuelta a sus valores anteriores, no parece muy lógico, ¿no crees?
Desde luego, hay un problema también de que la UE marca un camino, no le está yendo bien y están dando un paso atrás. Pasa con el coche eléctrico que es un proyecto que no está funcionando bien. Es la situación de Europa, que no se encuentra en su espacio, va siempre detrás de lo que dice Estados Unidos. Y ahora en la guerra y la lucha multipolar que tenemos entre Estados Unidos y China. Veremos qué pasa. De momento, parece que sigue, porque la inversión en este tipo de energías es grave. Tenemos hecho algún informe sobre esto. Al final, el metabolismo de la economía vasca tiene una dependencia de la energía fósil terrible. Hay que transformar eso, pero para ellos es mucho más fácil volver y exprimir al máximo, porque es más fácil eso que invertir en verde.
Pepe Mugica, ex presidente de Uruguay, dijo que la guerra de Ucrania se podría haber evitado hace quince años. O sea, ¿Europa está apagada desde hace mucho tiempo?
Nosotros en los informes de coyuntura, que sacamos un par al año, llevamos mucho diciendo que en esta lucha multipolar está el G7 contra los BRICS -conformado inicialmente por Brasil, Rusia, India, China y Suráfrica y al que se están sumando otros-. Estados Unidos contra China están detrás, aunque hay economías grandes como India, pero Europa no tiene ningún peso. Si lo fue, ya no es una potencia, desde luego está lejos de serlo, ni industrialmente ni económicamente, y siempre está bajo la hegemonía y alineada con Estados Unidos. Hay un problema. Y Mario Draghi habla justo de eso, de hacer Europa grande a través de la inversión y que hay un déficit muy grande. Es verdad y ahora con la inteligencia artificial, también. Hasta ahora veíamos que la hegemonía la tenía Estados Unidos, pero China, con una empresa pequeña y poca inversión, ha conseguido sacar la empresa Deepseek, que le hace competencia a ChatGPT. Y Europa en esa batalla tampoco está.

Crece la economía, vemos resultados económicos positivos de empresas y bancos, pero los salarios en Hego Euskal Herria y el Estado español, comparando con países avanzados, siguen teniendo mucha diferencia y la calidad del empleo con el resto Europa es importante. ¿Se quedan con todos los beneficios los empresarios? ¿Los gobiernos dónde fallan porque está claro que no lo hacen bien?
En términos macro, sí es verdad que la economía crece. Máximo de afiliación, paro bajo (en la CAPV y Nafarroa) lo que demuestra es que la subida de la economía no se está repartiendo de forma igual. Si ves el PIB por renta, su peso en las rentas de trabajo, está bajando en los últimos años y esto significa que hay otros que están ganando más. Los datos de beneficios de las empresas trimestrales en el caso de los bancos que tenían el récord en 2023, y luego 2024 van creciendo más y más. Llevan récord sobre récord. Esto explica que el crecimiento económico no se está repartiendo, sino que se queda en manos de las grandes empresas en detrimento de la clase trabajadora.
Hicimos un estudio sobre salarios, utilizando los datos de la Hacienda de Gipuzkoa, y desde 2008 en adelante, sin tener en cuenta los últimos años de alta inflación, los salarios han perdido un poder adquisitivo de 1.200 € al año. Es una comparación de la subida del salario medio con el IPC. Si tuviéramos en cuenta los últimos años, donde el IPC ha sido mucho más alto, hemos perdido y nos hemos empobrecido mucho más. La diferencia sería mucho mayor. Aquí el reparto de la riqueza cada vez es más desigual.
¿Los gobiernos trabajan para la élite, entonces?
El sistema fiscal está diseñado para beneficiar a unos en detrimento de otros. No tenemos duda. El sistema fiscal lo criticamos. Hemos hecho una campaña en contra del modelo actual y ahora se está debatiendo la reforma fiscal en las diputaciones. Claro si ves la evolución fiscal, las empresas desde 2008 en adelante contribuyen menos al sistema fiscal, como ocurre con las rentas de capital y, en cambio, las rentas de trabajo han subido. En términos absolutos, las empresas pagan ahora menos que en 2008. Y las rentas de trabajo han subido muchísimo. Se ve que el sistema fiscal no sirve para un reparto justo de la riqueza.
Eso es por decisión política.
Es una decisión política, claro. Y la reforma fiscal que se está debatiendo en las Juntas Generales desde luego no va a revertir esta situación porque lo que han hecho es un catálogo de deducciones. Ya lo dijimos en noviembre. De hecho, hicimos una campaña y nos movilizamos el 14 de diciembre. Creo que la gente no lucha ni se moviliza para pedir una reforma fiscal justa y equitativa. A la gente le afecta de lleno, pero es un debate que parece que no va con ellos. Y la fiscalidad es elemental para el reparto más justo de la riqueza y para tener unos servicios públicos de calidad.
Lo que se está debatiendo en las diputaciones es un catálogo de deducciones que, según las memorias económicas que han adjuntado, van a recaudar menos todavía. Y no van a hacerlo de forma más justa. Porque el Impuesto de Sociedades no se va a tocar más que para añadirle más deducciones; el IRPF también tiene alguna deducción más en vivienda, que puede beneficiar a algunos colectivos. La gente que se pueda beneficiar estará contenta, pero a todo el mundo no le va a afectar. Y luego tenemos las rentas de capital, que es una reivindicación nuestra, porque las rentas de capital y de trabajo pagan diferente al IRPF. El que tiene acciones y dividendos muy grandes paga un máximo del 25%, cuando las rentas de trabajo llegan al 49% como máximo, quiero decir.
Ahí hay una discriminación enorme en favor de las rentas de capital, lo que hace es que lo que hablábamos del reparto de la riqueza sea injusto. Además nosotros pedimos que se pague el 25% de los beneficios en el Impuesto de Sociedades, que antes era mayor ese impuesto y ahora no se llega. Ese 25% es del beneficio de las empresas, por aclarar a la gente, no es una barbaridad.
Y no todas tienen beneficios, es decir algunas no pagan.
Sí, y hay mucho fraude fiscal. Tres conclusiones de las que obtenemos de esta reforma: se recauda poco en comparación con UE, mucho menos en Hego Euskal Herria, 8.500 millones de euros menos al año en comparación con la media europea. Se paga de manera injusta, porque las rentas de trabajo con un IVA que es un impuesto regresivo donde paga igual uno con una renta de 100 euros que otro con 100 millones. Y la tercera conclusión es que el fraude fiscal sigue existiendo y no viene de las rentas salariales. Y tampoco hay ninguna medida para combatir el fraude fiscal en esta reforma que se está tramitando, ni hay más inspectores. El ‘ticket bai’ podría ser una oportunidad, pero de momento no parece que se va a utilizar para eso. La tecnología debería ayudar a detectar el fraude antes, porque todo el mundo tiene cierta obligación de hacerlo por esa vía.
El catedrático de Hacienda Pública de laUPV-EHU Ignacio Zubiri siempre ha dicho que ‘se recauda poco o nada de las empresas’.
Tenemos una valoración muy parecida a las tesis de Zubiri del sistema fiscal de las tres provincias, que nosotros creemos que debiera de ser un único sistema, porque esto se complica más todavía con tres diputaciones. En Bizkaia tiene mayoría porque la propuesta es entre PNV y PSE, pero en Araba y Gipuzkoa no hay mayoría. Pretenden hacer la reforma fiscal armonizada también. No sé que va a salir de eso, pero nosotros en los términos que hay tenemos claro que es una reforma que no va a cambiar nada.
En el informe ‘Economía sumergida y fraude fiscal en la C.A. De Euskadi”, de 2016, elaborado por Ignacio Zubiri, Javier Fernández-Macho y M. Carmen Gallastegi confirmaron que había un fraude fiscal anual de 2.300 millones, que se dejaban de ingresar en las arcas públicas.
Sí, sí. Es dinero que se deja de recaudar.

¿Qué opinas sobre la reducción jornada a 37,5 horas, cuando en ámbito vasco se está ya en muchos casos por debajo? En Hego Euskal Herria se realizó una huelga general hace 26 años por las 35 horas en 1999. ¿Nos están tomando el pelo?
No se está legislando como debiera y las reducciones de jornada se consiguen en la negociación colectiva. El esfuerzo que eso supone en cada convenio es enorme para intentar reducir la jornada. A ver, desde luego ves que 37,5 horas y puede afectar a gente en Hego Euskal Herria. Se habla de 250.000 personas que se pueden beneficiar, y eso es positivo, sabiendo que es insuficiente. Nosotros reivindicamos las 35 horas, camino a las 30 horas, sabiendo que es muy complicado y que en el nivel legislativo que tenemos el debate, la reducción de jornada y el SMI, por ejemplo, no se deciden aquí. Cuesta mucho meter mano a eso, si no es a través de la negociación colectiva.
¿Las 37,5 horas son un timo?
Es claro que son insuficientes. Las 35 horas debieran de ser lo que estableciéramos ahora de camino hacia las 30 horas.
¿Volver atrás 26 años y no haber conseguido mover la jornada laboral legal de las 40 horas es vergonzoso?
Desde luego no poder decidir aquí complica todo muchísimo. Pasa con el Salario Mínimo Interprofesional (SMI). En la medida que se decide en el Estado español nuestra legislación laboral, complica muchas cosas.
En 1930 en AHV se trabajaban 12 horas y hoy un siglo después está en 8 horas, a penas ha bajado. Además hay un poco de hipocresía porque luego vemos con datos de INE que en 2024 se han hecho el máximo de horas extras de toda la serie desde 2011, que recoge. Pides que reduzcan jornada a 37,5 horas y el de al lado está metiendo más que nunca, y el 40% no se cobran.
Es curioso.
¿Es posible un SMI vasco? ¿Ves que hay posibilidades de conseguirlo, la patronal ya ha dicho (como era de esperar) que es mucho lo que se plantea?
Es un camino complicado. Hablábamos del reparto de la riqueza y ELA decidimos después de darle unas cuantas vueltas hacer un trabajo cambiar la fórmula del SMI, que normalmente se utiliza el 60% del salario medio como índice de referencia. Aunque hay diferentes metodologías, en el Estado español es ese 60% y en Europa creo recordar que fijan la mediana salarial, no está lejos porque en los últimos años ha subido bastante.
Nosotros vemos la necesidad de vincularlo con el reparto de los beneficios o la riqueza, porque el salario medio depende del país en que estés o la densidad puede ser mayor o menor, pero decidimos utilizar el PIB per cápita, con las limitaciones que tiene. En el PIB por rentas puedes ver un poco la evolución que han tenido las rentas de trabajo y el excedente bruto de capital. Nos decidimos por subirlo al 65% del PIB per cápita.
Elkartzen lo establecía por un porcentaje del PIB per cápita para fijar el umbral de la pobreza, creo recordar que el 35%.
Decidimos cambiar el cálculo e ideológicamente con el mensaje que 2/3 de la riqueza lo genera cada persona, teniendo en cuenta que el SMI del Estado español aquí, en cambio, es completamente insuficiente, porque la vida es mucho más cara, los salarios son mucho mayores, nuestra economía es muy diferente al resto del Estado y nuestra productividad es mayor. Veíamos que había una necesidad de aumento.
Decidimos ese cálculo para tener en cuenta un mejor y más justo reparto de la riqueza. Y decidimos hacerlo a través de una ILP. Es un proceso conjunto donde hay dos vías: el acuerdo interprofesional y la ILP, y veremos en qué queda. El acuerdo interprofesional depende de la patronal [que ya se ha negado a seguir esa vía] y eso siempre complica mucho un acuerdo. Nunca está dispuesta a subir los salarios, no en la medida que lo tenemos planteado.

¿Dónde queréis situar el SMI?
El debate es una ILP para pedir a los parlamentos vasco y navarro que vayan a Madrid para un cambio del Estatuto de los Trabajadores para que diga que las comunidades autónomas tienen derecho a decidir el SMI autonómico. Es difícil.
Pero, ¿establecéis una cantidad?
Sí, 1.795€. Basado un poco en la Encuesta de Pobreza y Desigualdades Sociales del Gobierno vasco, que marca la ausencia de bienestar en 1.360 euros.
Viendo esa encuesta, que citas, en 2022 hay cálculo por deciles que indica 1.757 € en el decil de entre el 50% y el 60%, que sería precisamente donde se fijaría el umbral de la pobreza. Con esos datos, están muy por debajo todas ayudas, tanto la Renta de Garantía se Ingresos (RGI), que son 800 y pico euros; las demandas sobre complementos a las pensiones y el propio SMI.
Nosotros en el cálculo utilizamos el PIB per capita con datos del INE para incluir Navarra, sabiendo que es una estimación, porque no está cerrado. Y utilizábamos que la ausencia de bienestar del Gobierno vasco la sitúa en 1.360 euros netos, al bruto nos lleva a más de 1.600 euros, que habría que actualizar, claro
Garbiñe Aranburu, secretaria general de LAB, dijo en una reciente entrevista que “establecer un Salario Mínimo superior al estatal es una forma de avanzar hacia un reparto más equitativo y de dignificar las condiciones de un colectivo de trabajadores muy importante, que según los cálculos de LAB puede estar en torno a un 25%” ¿Se queda por debajo de vuestro planteamiento, incluso el que fijó LAB?
Es bajo, porque son 1.184€ el que se ha aprobado para el Estado español, se queda bajo. Con LAB tenemos cifras diferentes, pero vamos a buscar caminos complementarios para intentar que se dé el acuerdo interprofesional. Aquí CCOO y UGT quieren un salario mínimo de convenio, que le llaman. Es coger el salario mínimo que hay en los convenios firmados e intentar que sea ese, pero la gente que no tiene convenio, no tendría el SMI. Dejan fuera a mucha gente y es importante decir las cosas como son.
La ILP la vamos a desarrollar en los próximos meses, con recogida de firmas e intentar que los parlamentos vayan a Madrid. Allí se puede dar la correlación de fuerzas para una hipotética modificación del Estatuto de los Trabajadores. Ahora se dan condiciones para poder presionar a Pedro Sánchez para sus mayorías. Lo tiene complicado y tiene que conceder. Se pueden dar las circunstancias. Es nuestra impresión. Es difícil. Interpelas al Parlamento aquí y allí, y por lo menos se les puede retratar. Nosotros creemos que cada comunidad autónoma pueda decidir su salario mínimo y luego dependerá del apoyo de fuerzas que tenga o del poder sindical para poder desarrollar.
Y sobre los presupuestos de Nafarroa y la CAPV ¿hay un cambio real o estamos en un proceso de continuidad?
En el análisis de los presupuestos que hicimos en noviembre, cambio ninguno. La política presupuestaria es la misma. La diferencia puede ser en las formas de como se ha presentado. Pero una vez que presentan los presupuestos no los suben a la plataforma pública, lo que interesadamente te dicen que es ‘el presupuesto social de la historia, que suben Osakidetza’, pero al analizar los presupuestos, y si los analizamos con el cierre de 2024, no se concluye eso. Porque el Gobierno vasco compara el presupuesto de un año con el otro, y es normal que suban todas las partidas, porque ha pasado un año, pero la previsión de cierre no suele ser así. Este año nos ha costado conseguir ese documento porque no lo suben ni lo hacen público.
Este año la diferencia principal es que ha habido un interés político de sacar a Osakidetza del debate a través del Pacto de Salud. Porque cambios no hay sustanciales. El peso sobre el PIB disminuye, el peso de la Salud es el mismo, las mismas prestaciones sociales, las mismas inversiones en vivienda, aunque te crean un departamento nuevo, pero el peso no varía prácticamente. Nuestra conclusión es que son ‘los mismos presupuestos que Urkullu’. No hay diferencia. En Navarra son los mismos. Ya son 10 años de cambio de Gobierno, pero los presupuestos siguen la misma línea.
Una contestación parlamentaria el consejero Sanidad expresó que ‘la inversión en salud del Gobierno Vasco por persona superará por primera vez los 2.300 € en 2025’. ¿Está alejado de la UE media?
Nosotros comparamos no por gasto por habitante, sino del peso sobre el PIB. Aquí se gasta el 5,5 del PB y en Europa, el 6,7%. Es una diferencia amplia. Lo que hicieron es crear el Pacto de Salud e intentar desviar el foco, porque fue en octubre. Decidimos que no íbamos a participar porque dejaba fuera muchísimas cuestiones, entre ellas las condiciones laborales de la gente. Osakidetza cuenta con una temporalidad del 50%, con alta parcialidad, con Puntos de Atención Continuada (PAC) que cierran en verano, navidades y semana santa y están cerrados 150 días al año, y no hay médicos. Ese tipo de déficits no los veíamos en el informe y luego tampoco se abordaron en forma las aportaciones que se hicieron al informe. Lo que consiguieron es desviar el foco de Osakidetza, que es el principal gasto de los presupuestos, 5.000 millones más o menos, y consiguieron sacarlo del debate político.
En Navarra, EH BIldu ha firmado los presupuestos del PSN, y con el tema de las pensiones con la reivindicación desde hace quince años de 1.080€ -ahora el SMI-, se queda en complementar hasta los 1.035 euros, por debajo de la desfasada reivindicación de las personas pensionistas. ¿Cómo se entiende?
Subir la pensión mínima es positiva. Es insuficiente, desde luego. Pero luego la partida presupuestaria parece muy corta. Y la forma de hacerlo entraña dudas, porque va a ser como deducción fiscal, habrá que ver. El pensionista debería cobrar la cantidad que salga. Es cierto que la cantidad de los 1.080€ está desfasada.
https://sareantifaxista.blogspot.com/2025/02/aitor-murgia-ejecutiva-de-ela-me-parece.html