
“Hay elementos, indicios y pruebas periciales más que suficientes para sentar en el banquillo a unos cuantos responsables del derrumbe del vertedero de Zaldibar”
“Cinco años después, está en fase de investigación judicial y se ha prorrogado, una vez más, hasta el 1 de junio de 2025.
“En Artxanda se está iniciando la construcción de un macrovertedero con algunas características muy similares al de Zaldibar y donde va también, en teoría, una celda especial separada para residuos con contenido de amianto”
“Hay otro presunto delito sobre ordenación del territorio, en el que no estamos personados, porque durante años se había estado utilizando más terreno del que tenían autorizado y ni Medio Ambiente ni el Ayuntamiento de Zaldibar habían dicho nada”
“De Zaldibar no se ha aprendido nada. Se siguen generando muchos residuos, porque es mucho más barato para la industria el vertido que el reciclaje”
“Es posible que sea necesario seguir vertiendo, pero que se haga sobre los que ya están en actividad y que se haga no sólo con control, sino con gestión y propiedad pública. Es decir que los vertederos no sean un negocio privado más”
Se han cumplido cinco años del derrumbe del vertedero de Zaldibar. Todavía continúan las investigaciones. Sare Antifaxista habla con Carlos Alonso, abogado ambientalista de Ekologistak Martxan de Barakaldo, que analiza la situación del presunto delito ecológico, que todavía continúa en fase de instrucción. A su juicio, se debe acelerar el proceso. “Hay elementos, indicios y pruebas periciales más que suficientes para sentar en el banquillo a unos cuantos responsables del derrumbe del vertedero de Zaldibar”. De momento, la fase de investigación judicial “se ha prorrogado, una vez más, hasta el 1 de junio de 2025”. A su juicio, “de Zaldibar no se ha aprendido nada. Se siguen generando muchos residuos, porque es mucho más barato para la industria el vertido que el reciclaje”. Pone el foco en Artxanda (Bilbao) donde “se está iniciando la construcción de un macrovertedero con algunas características muy similares al de Zaldibar y donde va también, en teoría, una celda especial separada para residuos con contenido de amianto”.
Aunque Ekologistak Martxan no está personado, advierte de que “hay otro presunto delito sobre ordenación del territorio, porque durante años se había estado utilizando más terreno del que tenían autorizado Verter Recycling y ni Medio Ambiente ni el Ayuntamiento de Zaldibar habían dicho nada”. La Unidad de Medio Ambiente de la Ertzaintza lo descubrió.
Y ante un escenario pretendido de ‘residuos cero’, expone que “es posible que sea necesario seguir vertiendo, pero que se haga sobre los que ya están en actividad y que se haga no sólo con control, sino con gestión y propiedad pública. Es decir que los vertederos no sean un negocio privado más”.
De aquel suceso, hoy sólo se ha dictaminado, tras acuerdo entre Fiscalía y las familias, una condena de seis meses de prisión por la muerte de los trabajadores Alberto Sololuze y Joaquín Beltrán en el vertedero de Zaldibar, que colapsó en febrero de 2020, acompañado de indemnizaciones a las familias de las víctimas, que el dueño de la empresa, José Ignacio Barinaga, la gerente, María Arrate Bilbao, y el ingeniero jefe, Juan Elosegui Etxeberria, aceptaron.
Ahora mismo, para dejarlo claro, ¿cómo está el proceso judicial en Durango?
Cinco años después está en fase de instrucción, de investigación judicial. Se ha prorrogado, una vez más, hasta el 1 de junio de 2025. Hasta lo que nosotros valoramos [Ekologistak Martxan] lo único importante pendiente es un informe de la Unidad de Apoyo Técnico a la Fiscalía de Medio Ambiente, a nivel estatal, y veremos si de ahí se deriva la necesidad de alguna prueba más o podemos dar por concluida la instrucción.
Para nosotros, podría ya enseguida darse por concluida la instrucción, porque hay elementos, indicios y pruebas periciales más que suficientes para ir a juicio y sentar en el banquillo a unos cuantos responsables.
¿Quienes crees que deben ocupar ese banquillo?
En principio, han declarado ya como investigados los principales responsables del vertedero de Zaldibar, los propietarios y el ingeniero jefe que son, quienes ya fueron condenados por delito contra la seguridad de los trabajadores y dos homicidios imprudentes de conformidad. Además están en calidad de investigados tres técnicos del Gobierno vasco del Departamento de Medio Ambiente y siete técnicos de dos consultoras Lurtec y Geyser, que trabajaban para el vertedero, para Verter Recycling. Y tendremos que hacer una valoración hasta dónde llegaría la responsabilidad de estas personas para ver si también habría que imputar, al menos, como responsables a sus propias consultoras.
Hemos leído que el Gobierno vasco les está pidiendo 30 millones por lo invertido hasta la fecha en los trabajos realizados, tras el derrumbe.
Ese es otro proceso. Este del que estamos hablando es un proceso penal por presunto delito ecológico contra estas personas y podría ser contra las personas jurídicas en las que trabajaban. El Gobierno vasco no está personado en este procedimiento. Esa reclamación que decís va por la vía administrativa, por la que se podrá obtener, como ya está exigiendo, la recuperación del dinero que ha invertido inicialmente en las tareas de búsqueda de los cadáveres de las dos personas fallecidas y después del mantenimiento, estabilización y hace poco más de un año en el sellado del vertedero. Se calcula, aunque no hay cifras cerradas, que hasta ahora habrá podido gastar más de 30 millones de euros.
¿Sigue gastando?
Sí, sí, porque la empresa Verter Recycling ha desaparecido, está en suspensión de pagos o en quiebra, y quien lo está haciendo con esas obras de mantenimiento y de garantizar la estabilidad y seguridad es el Gobierno vasco.
En un momento dado, hace uno o dos años, se barajó una oferta. La empresa o los representantes de los acreedores ofertaron al Gobierno vasco, al menos como pago sino total, parcial, los terrenos del propio vertedero. Sin embargo, la SPRI pidió hacer un informe técnico. Digamos que la idea era si allí era posible utilizar o asentar un suelo industrial. Y bueno, la SPRI dijo que no. Nosotros consideramos que ese suelo no tiene ningún valor, ni ninguna posibilidad de reutilización ni siquiera forestal. No se pueden ni plantar árboles. Se echará sobre la lona de impermeabilización una capa de tierra.
¿No está sellado definitivamente?
No, se ha hecho un sellado provisional. Sobre todo, porque estaba empezando, de nuevo, a agrietarse y se corría el riesgo de que el reasentamiento que se había hecho de escombros y residuos de tierras volviera otra vez a derrumbarse. Estaba empezando, en parte, a agrietarse, sobre todo, por el efecto de las lluvias cayendo sobre la masa de los residuos. Por entendernos para quienes no somos técnicos, lo que se ha hecho es poner un paraguas, se ha cubierto de forma de que no entren las aguas de lluvia.
No es definitivo, porque siguen discutiendo para que sea la empresa la que lo haga. Pero la empresa no lo va a hacer nunca. Parece ser que con la obra provisional que hicieron el año pasado, de momento, hay garantías de seguridad, pero hay que vigilarlo durante 30 años como cualquier vertedero cerrado. No es un vertedero especial.
Ahora las condiciones de seguridad hasta donde tenemos conocimiento parece que son razonables. Pero, claro, el efecto de las lluvias, en teoría las escorrentías que bajan del monte se desvían, no entran en la masa de residuos. Ahora con la cubrición que han hecho con capa de impermeabilización tampoco va a entrar el agua de las lluvias y eso irá reasentándose. Y algún día, definitivamente, habrá que cubrirlo con tierras y echar hierba, para que parezca todo muy verde y no se vea, pero ya está. Pero no se va a poder utilizar ese suelo para nada, ni para construir.
¿Hay peligro, porque hay amianto y otros productos peligrosos verdad?
En parte, en el procedimiento de búsqueda de los cadáveres y reasentamiento se supone, claro nosotros no tenemos acceso directo al vertedero, que por lo menos lo que estaba en superficie de residuos, que no deberían haber como el amianto, por ejemplo, y otros, se retiraría y se gestionaría. Los residuos industriales calificados como peligrosos en teoría se retiraron y se llevaron a gestores de residuos autorizados.
Ellos así lo dicen, pero ¿hay garantía real?
Efectivamente, ellos dicen, pero no tenemos capacidad técnica de inspeccionar y de haber estado allí durante dos años vigilando como se movían los residuos, como no teníamos capacidad técnica de inspeccionar antes de que se derrumbara el vertedero. Son los límites a los que estamos sometidos. Que debes creer que lo hicieron.
Guardian Llodio retiró uralitas con amianto y tenían los sacos allí y los llevaban a Zaldibar.
Efectivamente, hay otros gestores de ese tipo de residuos. De hecho, hay otros vertederos que los admiten también y que es otra cuestión que nosotros denunciamos. En este caso hablamos de uralita, fibrocemento con amianto, se ha aprobado ya la apertura de un macrovertedero en Artxanda donde va también en teoría una celda especial separada para residuos con contenido de amianto. Entendemos que no es un lugar apropiado un vertedero porque precisamente pasan estas cosas. Hay descontrol, no siempre se almacena de manera adecuada, sino que se vierte con el resto de residuos. En el caso de Zaldibar lo que dijeron fue que lo que había provocado el derrumbe fue también se llevó esa celda especial y separada, donde estaban los residuos de amianto, pero tenemos la sospecha de que muchos de ellos se tiraban directamente, y en Artxanda (Bilbao) puede ocurrir exactamente lo mismo. Es decir, el amianto no tiene forma de aprovechamiento que se almacene, pero no puede estar al borde de un vertedero que con el descontrol que hay muchas veces se mezclan con el resto y se tapa, etc.

En Artxanda, ya pasó con el lindane.
Sí, fue una época anterior, pero efectivamente el vertedero viejo de Artxanda que ahora quieren poner de justificación para construir uno nuevo, era un vertedero de residuos urbanos, de basuras domésticas, de la basura municipal de Bilbao y, sin embargo, se vertió lindano y se vertieron otros residuos peligrosos. Estamos hablando de antes de 1975. Era de esa época y ahora dicen que las cosas se están haciendo mejor. Bueno, algunos las hacen mejor. Zaldibar es un ejemplo de cómo se hacen determinadas cosas.
En Zaldibar en esta instrucción quedan fuera el lehendakari Urkullu, el consejero Arriola y la viceconsejera Moreno. Ellos se supone que tienen una función de ‘in vigilando’ de que estaba en condiciones el vertedero.
Sí, efectivamente, lo que pasa que es difícil imputar una responsabilidad directa, digo desde el punto de vista legal y penal. Son tres los técnicos de la consejería que están investigados, como se dice ahora, que eran los responsables precisamente de la vigilancia y seguimiento de ese vertedero. Que sus responsables políticos dieran órdenes o cooperarán es muy difícil de demostrar, como se puede comprender. Es evidente que hay una responsabilidad política, y que no se ha asumid, aunque Urkullu esté fuera de la política activa, al menos institucional, o el consejero Arriola, o la viceconsejera Elena Moreno, que estaban en el momento, o quienes estaban antes que ellos en los siete u ocho años que ha funcionado el vertedero, en distintas responsabilidades y no han asumido ningún tipo de responsabilidad política.
¿El Ayuntamiento de Zaldibar tendría responsabilidad?
El Ayuntamiento tiene muy poca capacidad de control y poca competencia. Tiene una cierta responsabilidad de lo que pasa en su municipio, pero la verdad es que la competencia y los medios de vigilancia son del Gobierno vasco.
Y ¿Diputación?
No. Está personada como acusación civil para reclamar daños padecidos a través de la empresa Interbiak, como recordaréis cayó todo sobre la autopista.
¿Como lo ves en este momento este proceso?
Lo que espero personalmente o colectivamente esperamos es que cuanto antes, entiendo que los procesos de investigación de este tipo de delitos son complejos, entiendo también el proverbial retraso en la Justicia, entiendo que además al haber muchos imputados y muchas partes acusadoras personadas se alarga el procedimiento, pero creemos que ya hay investigación suficiente hecha y hay indicios y pruebas para ir a juicio. Pedimos que se acelere el proceso judicial y se sepa. Parte de la verdad ya se sabe porque es pública y porque está reconocida, hay condenados por el derrumbe, pero si el derrumbe causó un daño grave al medioambiente y se hizo infringiendo las normativas administrativas estaríamos ante un delito ecológico, que es lo que se juzga en este procedimiento.
Además hay otro procedimiento en el que no estamos personados, y no conocemos, derivado de esta investigación es por delito contra la ordenación del territorio. No está directamente relacionado con el derrumbe, sino que está relacionado –se descubrió en la investigación– con la ampliación, por resumirlo, ilegal del vertedero. Se ocupó más terreno (en parte público y en parte privado) del que tenía autorizado durante los años de funcionamiento. Esto, que también formaba parte de la competencia y la responsabilidad de vigilancia del departamento de Medio Ambiente, fue descubierto por la Unidad de Medio Ambiente de la Ertzaintza en la investigación del derrumbe. Es decir, durante años se había estado utilizando más terreno del que tenían autorizado y ni Medio Ambiente ni el Ayuntamiento de Zaldibar habían dicho nada.
Entendiendo y comprendiendo los tiempos de la justicia, si nos vamos a seis o siete años ¿sería que hay una mano que lo quiere dilatar?
No hay una mano que lo quiera dilatar. Lógicamente, las propias defensas de los investigados (imputados) pueden tener un interés jurídico en que se retrase porque les podría permitir alegar un atenuante de dilaciones indebidas en la tramitación del procedimiento. Luego también la rotación de jueces en un juzgado como Durango, también influye. No hay una mano detrás que lo quiera dilatar.
El juzgado de Durango es el competente, no podía ir a otro. Otra cosa será que cuando entremos en la fase de juicio, cuando se concreten a qué personas se acusa, por qué delitos y qué peticiones, y vayamos a la fase del juicio oral, la competencia habrá que ver si es de alguno de los juzgados de Lo Penal de Bilbao o de la Audiencia provincial.
¿La Ertzaintza hizo su trabajo bien o debería de haber entrado otro cuerpo policial?
En este caso lo está haciendo bastante bien con la limitación de medios que dispone. De hecho, la Unidad de Medio Ambiente de la Ertzaintza prácticamente se ha disuelto o se ha renovado, entre comillas, y los dos principales investigadores que estaban vinculados a este caso por parte del Juzgado se ordenó que se mantuvieran como policía judicial en este asunto. Claro, no vas ahora a investigar de nuevo, cinco años después todos los hechos. La Ertzaintza, en general, ha hecho un buen trabajo en este caso. Siempre cabe la duda de que un cuerpo desde el punto de vista jerárquico y organizativo que depende del Gobierno vasco comparte la responsabilidad, si hubiera sido como en algunos otros casos sí que se ha hecho encargárselo a la Universidad o al Seprona de la Guardia Civil, que tiene más medios de investigación y más apoyos, pero la Ertzaintza ha hecho un trabajo razonable de investigación.
Además, no sólo hay informes de la Ertzaintza, qué ha hecho algunos a lo largo de la investigación, sino también hay informes técnicos de consultoras, de universidades… algunos encargados por la defensa, otros por el Juzgado y que serán los que haya que confrontar en la vista oral.
¿Europa ha preguntado por el caso?
Ha preguntado, sí. Presentamos en su día, yo concretamente, he estado en el Parlamento europeo donde presentamos una queja en representación de Ekologistak Martxan, de Zaldibar Argitu y de la Asociación de Vecinos de San Lorenzo de Ermua, que es el barrio más próximo y afectado, y hay todavía una petición en el Parlamento europeo de información al Gobierno vasco, donde se han dado explicaciones, pero la petición está abierta todavía.
¿Después de todo este tiempo vamos a concluir en algo?
Cuando menos en juicio, y muy probablemente en condenas. No sé si a todos, pero sí a los principales responsables. Nosotros los ecologistas somos corredores de fondo. Estamos acostumbrados a esto y no vamos a olvidarnos de ello. Por nosotros habrá juicio y si es posible habrá sentencias condenatorias.
De todas formas, sí quería decir que lo que no parece que, además de como comentábamos o comentabais, de no haberse determinado la responsabilidades políticas últimas y que va a ser muy difícil en este procedimiento, no se han aprendido las lecciones que había que aprender de Zaldibar. Hoy se continúa o continuamos con el mismo crecimiento de residuos, que parece imparable la generación de residuos. En este caso fundamentalmente de origen industrial y seguimos necesitando o parece que siguen necesitando vertederos, agujeros negros, donde tirar todos estos residuos, cuando mucho de ellos se pueden reutilizar y reciclar. De hecho, al de un mes del derrumbe del vertedero de Zaldibar, por parte de la viceconsejería de Medio Ambiente se dictó una orden dirigida a toda la industria vasca que, resumidamente y para entendernos, venía a decir señores se ha acabado uno de los agujeros y probablemente en ese momento el principal donde se tiraban residuos, pero la mayoría de residuos que se generan en la industria tienen distintas vías de reutilización, reciclaje y recuperación y, en su caso, valorización. Póngase las pilas. Pues, seguimos en la misma política.
De todas maneras, hubo un tiempo que salió eso que comentas y que traían residuos de Europa, salió lo del vertedero de Navarra… salieron muchas cosas, pero tampoco han cuajado en nada que se echen para atrás en este tipo de actuaciones.
Efectivamente se sigue generando, porque es mucho más barato para la industria el vertido que el reciclaje. Claro, porque no se cargan los costes añadidos de los impactos medioambientales y eso hace que hoy en Artxanda se esté iniciando la construcción de un vertedero con algunas características muy similares al de Zaldibar. Es decir, en una vaguada en pendiente, también sobre una autovía, en este caso el corredor del Txorierri, en una zona que ya había demostrado una importante inestabilidad y todo ello para justificar que como había un vertedero viejo abandonado, vamos a recuperarlo, pero para ello hacemos un vertedero mucho más grande. Y para poner la guinda, arriba habrá una celda, en teoría aislada y segura, donde meter residuos como los derivados del amianto.
Luego, ¿van a querer hacer un centro comercial como hicieron en Artea?
Ahí probablemente no, fundamentalmente porque es una vaguada y va a ser muy inestable.
El vertedero de Getxo, el de Algorta, es donde construyeron el centro comercial Artea, y también estaban en pendiente, con caída de agua…
Y sigue debajo del centro comercial Artea. Sigue habiendo ese mismo vertedero, en teoría, impermeabilizado y en la práctica manando lixiviados, algunos con tóxicos y peligrosos, incluso como el lindano sigue lixiviando de ahí para ir al río. En su día también lo denunciamos por delito ecológico, aunque finalmente no lo conseguimos.
Durante las obras hubo un tiempo que el 80% de la plantilla estaba de baja porque tenían unas diarreas impresionantes.
Efectivamente. ¿Qué se hizo? Vamos a restaurarlo y hacemos un centro comercial encima. Está manando, y va al río Gobelas.

¿No hemos aprendido nada o bueno, le doy la vuelta, hemos aprendido a esconder mejor el riesgo, el peligro?
Se sigue priorizando el negocio privado. Y con esos criterios se trabaja. Por eso una de las cosas que nosotros planteamos, y una de las lecciones que debería extraerse, es que es posible que en la transición hacia el objetivo que proponemos de vertido cero, que no se vierta, que se aproveche y se reutilice la mayoría del residuo, sea necesario seguir vertiendo, pero que no se haga sobre nuevos vertederos, sino que se haga sobre los que ya están en actividad y que se haga no solo con control, sino con gestión y propiedad pública. Es decir que los vertederos no sean un negocio privado más. Porque lógicamente si yo pongo un vertedero es para sacar dinero, como cualquier negocio. Con esos criterios pasan esas cosas. Es necesario que sean de gestión pública, transparentes, controlados por la Administración y la sociedad. Una de las razones en el derrumbe de Zaldibar es que no hay una única explicación o causa. Una de ellas, es el escaso asentamiento y compactación de los residuos por la velocidad a la que se estaba llenando.
En teoría un espacio, un vertedero, que tenía una previsión de funcionamiento de 30 años, en siete u ocho años se había llenado más de la mitad. Es decir, al ritmo de los dos o tres últimos años en doce, trece o catorce años estaría colmatado con la consiguiente falta de asentamiento y compactación de los residuos, lo que junto a otras razones como el déficit e irregularidades de gestión, algunas irregularidades de construcción también en toda la lámina impermeabilizante de abajo, provoca que esos residuos acaben cediendo en un espacio que es una ladera con una fuerte pendiente y se arrastren a la parte baja de la ladera.
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