
“El Pacto de Salud no ha venido a cambiar nada y, mientras no haya contenido real en la Mesa Sectorial, no va haber una variación fundamental de los problemas que tiene Osakidetza”
“La asistencia o la participación en el Pacto de Salud sí que venía a avalar la estrategia del Gobierno vasco y suponía una colaboración con esa estrategia de desmovilización”
“Cuando empezó a rodar el Pacto de Salud dijimos que sin más presupuesto y más recursos no habría opción de cambiar muchas cosas”
“Este sindicato lo que plantea de manera reiterada es que la escasez de profesionales deriva directamente de condiciones laborales. Si mejoramos condiciones laborales, hay personal suficiente”
“Mientras no haya una estabilización de las altas tasas de temporalidad, no se hable de medidas de conciliación, de cargas de trabajo, de mejoras retributivas, evidentemente va seguir habiendo una fuga de profesionales”
“Nosotras y nosotros hemos dicho públicamente que haría falta una OPE de 20.000 plazas para estabilizar la plantilla”
“Osakidetza lleva 30 años pagando autoconcertación y eso ha sido parte del problema”
“Siempre digo que el desprestigio de los servicios públicos alimenta los servicios privados”
“No me atrevo a decir que haya acuerdos secretos con empresas privadas, pero puedo decir que hay empresas privadas, como Dialbilbo, que trabajan sólo para Osakidetza”
Hablamos con Esther Saavedra, responsable de ELA en Osakidetza. La sanidad pública está en el epicentro del debate y de los problemas. Sare Antifaxista entrevista y trata de aclarar qué ha ocurrido, cómo está y qué se debe de hacer para que la ciudadanía sienta, de nuevo, que la sanidad pública vasca es un referente, elemento esencial que ha perdido a marchas forzadas.
Pese a lo que transmite el Gobierno vasco, la responsable sindical de Osakidetza afirma que “con el Pacto de Salud hemos perdido un año porque no se ha solucionado nada, ni vemos planteamientos que nos lleven a esa salida”. Saavedra admite que “la asistencia o la participación en ese foro sí que venía un poco a avalar la estrategia del Gobierno vasco y suponía una colaboración con esa estrategia de desmovilizar”, que es lo que ha conseguido. Por eso, ELA no participó desde el primer momento y avanza que “tenemos claro que la mejora de Osakidetza va a derivar de la movilización”.
Esther Saavedra destaca que para mejorar la Sanidad Pública se debe “invertir más dinero” y añade que “este sindicato lo que plantea de manera reiterada es que la escasez de profesionales deriva directamente de condiciones laborales. Si mejoramos condiciones laborales habrá personal suficiente”, porque a su juicio “mientras no se hable de medidas de conciliación, de cargas de trabajo, de mejoras retributivas, evidentemente va seguir habiendo una fuga de profesionales”.
En Osakidetza, más de la mitad de los y las empleadas de plantilla, que suman 46.000, son temporales. Para ELA se necesitaría una OPE de 20.000 plazas para estabilizar el Servicio Vasco de Salud.
Habéis dicho que el Pacto vasco de Salud ha sido un año perdido, ¿por qué llegáis a esa conclusión?
Bueno, decimos fundamentalmente que se ha perdido un año porque, por desgracia, nuestra postura inicial, el diagnóstico que hicimos cuando el pacto comenzó, se ha cumplido. Nosotras lo que decíamos es que entendíamos que el Pacto tenía como objetivo desmovilizar y dar una imagen de cara a la sociedad intentando hacer ver que se estaban negociado y trabajando medidas estructurales para resolver la situación de Osakidetza. Decíamos que nos parecía un año perdido porque los datos a día de hoy, un año después, lo que nos vienen a decir es que la situación no ha cambiado en nada, desde condiciones laborales, situación de precariedad, etc. Estamos como estábamos.
Viendo lo que ha pasado en el pacto y la documentación que nos ha llegado, vienen a confirmar que realmente no hay medidas concretas, ni de fondo que vayan a implicar una modificación, un cambio o una solución para los problemas estructurales de Osakidetza.
También subrayar que parece que este foro es único, pero existe la Mesa Sectorial de Osakidetza. ELA se sienta en ella y estamos todos los sindicatos representados. En este año tampoco ha habido avances. Con lo cual, es un sueño perdido, cuando esto empezó dijimos que los problemas son urgentes, son de calado, hay que empezar a hablar y nos parece que hemos perdido un año porque no se ha solucionado nada ni vemos planteamientos que nos lleven a esa salida.
¿Crees que los agentes participantes han caído en la trampa del Gobierno vasco?
No sé si han caído en la trampa. Nosotras sí que decíamos que, al final, la asistencia o la participación en ese foro sí que venía un poco a avalar esa estrategia del Gobierno vasco y que suponía una colaboración con esa estrategia de desmovilizar e intentar aparentar que había lo que no había. Es verdad que el resultado final nos arroja un resultado en el que ya vemos que en la parte sindical, de los sindicatos que estamos en Mesa Sectorial, no lo ha avalado ninguno. ESK no tiene representación en Mesa Sectorial, pero tiene una representación en Osakidetza. El resultado final, quiero decir, nos ha llevado a ver que también hay otros agentes, que tienen mucha importancia en la realidad de Osakidetza que no han firmado y evidencia también que realmente no hay contenido, o el contenido que sería deseable para realmente resolver los problemas.
¿Han tardado mucho en darse cuenta, hasta la última reunión? Bueno, ESK entró más tarde y salió de la misma.
Públicamente hemos dicho que los agentes participantes sí habían colaborado en esa estrategia del Gobierno vasco, porque durante muchos meses, esa foto final ha sido la que ha sido, pero la imagen que se ofrecía era que se estaban trabajando y que había avances.
Decís que sigue habiendo necesidad de ‘tejer alianzas’, ¿con quién, porque ahí estaban todos los implicados si quitamos a la patronal?
Podemos decir que ahí estaban todos los que tienen intereses en torno a la Sanidad pública y desde el principio éramos muy criticas con algunos participantes. No entendíamos que Confebask pudiera estar, porque tiene intereses económicos privados y con empresas privadas, y nos parecía, viendo a los agentes, que no había planteamientos que apostasen por la Sanidad Pública. Tejer alianzas es necesario. Tenemos claro que todas las mejoras que puedan venir, vendrán de la movilización. En los últimos años nos ha demostrado eso.
Hemos pasado de un Gobierno que negaba los problemas de en Osakidetza a tener que admitirlos, y también tenemos muy claro que el Pacto de Salud nace porque ha habido una movilización en la calle, impulsada por una parte por los sindicatos y las plataformas ciudadanas, y realmente hemos conseguido colocar a Osakidetza en la agenda política y en la agenda pública.
Con lo cual eso se tiene que seguir manteniendo así. Tenemos claro que eso va a derivar de la movilización, pues tejeremos alianzas con la parte sindical, con aquellos sindicatos que compartimos diagnóstico, objetivos y camino movilizador, y luego hay agentes como las plataformas ciudadanas, etc que también han hecho un recorrido y nos parecen agentes importantes con los que colaborar.
Pero, ¿no habéis hablado todavía?
No, el Pacto acaba de terminar. Todo eso se dará de cara a otoño y será cuando se produzca un planteamiento y de ver lo que somos capaces de hacer.
Las plataformas ciudadanas ya están trabajando para salir en otoño nos dijeron.
Con las plataformas tenemos contacto habitual y somos parte de las mismas. Evidentemente hay una colaboración y un camino conjunto, es decir, hay una dinámica en las reuniones a las que asistimos con carácter habitual.

¿Por dónde se podrían producir los cambios de calado y efectivos de Osakidetza?
Nosotras tenemos claro que hay que empezar por el presupuesto. Aquí recordar que la inversión media en Sanidad Pública en relación con el PIB en la UE es del 8% y en la CAPV estamos en el 5,4% en 2024. Ya decíamos cuando empezó a rodar el Pacto de Salud que sin más presupuesto y más recursos no habría opción de cambiar muchas cosas, evidentemente se pueden optimizar algunos procesos y algunos funcionamientos, pero tenemos que empezar porque haya más presupuesto.
Y segundo, nos parecen muy relevantes las condiciones laborales. Evidentemente aquí se enarbola la bandera de que no hay médicos y médicas, y que esa escasez, por desgracia, sirve para justificar casi todo. Este sindicato lo que plantea de manera reiterada es que esa escasez de profesionales deriva directamente de condiciones laborales. Mientras no haya una estabilización de las altas tasas de temporalidad, mientras no se hable de medidas de conciliación, de cargas de trabajo, de mejoras retributivas, evidentemente va seguir habiendo una fuga de profesionales.
En este tema me gustaría remarcar que es más evidente o más acusada en facultativos y facultativas, pero empezamos a tener escasez en enfermería y somos testigos de como hay personal administrativo que huye de Osakidetza a otras administraciones o a otros destinos.
¿Por qué es, se les paga poco, mal, y trabajan demasiado?
Es un poco por todo. Te voy a dar otro dato, porque también se habla mucho de la temporalidad, y además Europa ha venido hace unos días a dar un tirón de orejas a las administraciones públicas diciendo que en este país somos campeones y campeonas de la temporalidad. Osakidetza al 28 de febrero de este año, y seguiremos igual porque la OPE sigue sin resolverse, tenía 24.000 trabajadores y trabajadoras temporales. De los cuales, muchísimos llevan años trabajando en Osakidetza, la falta de estabilidad es un factor importante. La gente tiene familia, tiene vida.
¿Cuánta plantilla tiene Osakidetza?
Ahora mismo 46.000. Más de la mitad de la plantilla hoy en día es temporal, eso cuelga en todas las categorías. Eso implica un elemento de precariedad y que la gente no pueda tener un proyecto de vida, que nos digan que se va a resolver la OPE y no se sabe cuándo. Una persona me decía hace unos días que no había pedido vacaciones porque estaba pendiente de la misma. Se iba a resolver en junio, pero vamos con retraso y es un elemento de precariedad, que supone un problema. Y conocemos algún caso. A mi me viene un médico en Emergencias, por otro lado, que decide irse a la subcontrata porque le dan más estabilidad en el empleo y sabe qué va a pasar mañana. No hay medidas de conciliación; no hay flexibilidad; tenemos un acuerdo regulador que lleva vencido 15 años; y tenemos una pérdida de poder adquisitivo acumulado del 20%.
Quiero recordar que este sindicato, que está trabajando por un SMI, con las cifras que hemos planteado hay categorías de Osakidetza que verían afectada su situación a mejor. Quiero decir que se habla mucho de salarios y se alimenta el mito muchas veces de que el empleado público poco menos que es millonario, hay muchas categorías, mucha casuística y mucha gente.
¿Te refieres al SMI el que dijo Torres (1.385 euros) o el vuestro (1.500 euros)?
El nuestro.
¿Europa con el tema de los eventuales podría multar al Estado español por no cumplir la legislación laboral?
Creo que podría llegar. Entiendo que sí. No tengo el punto concreto técnico, creo que ya viene con amenaza con alguno de los fondos que se iban a implementar para diferentes cuestiones. Aquí recordamos que hay un incumplimiento hasta legal. Osakidetza plantea acabar la OPE de estabilización, que deriva directamente de la ley Iceta famosa. Marcaba que había que terminar el proceso selectivo a 31 de diciembre de 2024, y en la última mesa sectorial Osakidetza planteó que tiene previsto acabarlo en diciembre. Vamos con un año de retraso con lo que marcaba la ley.
La ley establecía que la temporalidad se tenía que situar en el 8%. Te acabo de decir que está en el 58% a día de hoy. Quiero decir que hay un incumplimiento sistemático y un abuso sistemático de la contratación temporal y, a parte de todo eso, es como el día de la marmota, los problemas no acaban nunca. Tenemos unas 1.000 jubilaciones anuales, entonces para cuando se resuelve una OPE, que igual tarda tres años, ya tienes 3.000 vacantes más, que están sin oferta, que están ocupadas por temporales.
¿Qué OPE se necesitaría para estabilizar la plantilla en Osakidetza?
Nosotras y nosotros hemos dicho públicamente que haría falta una OPE de 20.000 plazas. Tenemos 24.000 temporales y habría unos 3.000 más que son eventuales de corta duración, para cubrir vacaciones, etc, que trabajan de manera estructural. Si vemos como estamos, imagino que si los temporales dejasen de trabajar, el servicio no se podría ofrecer. Con lo cual son temporales estructurales.
Enfermeros, médicos… ¿hay personal para contratar o es que se ha terminado? ¿Cuántos salen de la universidad?
Si mejoramos condiciones laborales hay personal suficiente. No hacemos más que derivar a la privada. Y en la privada sí hay médicos y médicas, si no hay problemas es porque masa crítica sí hay. Recordar que ahora mismo tenemos una OPE de difícil cobertura para médicos y médicas, que no tiene examen y el número de inscritos que ha habido no lo recuerdo ahora con exactitud pero multiplica por mucho el número de plazas que se ofertan. Con lo cual sí hay masa crítica para contratar, pero tienes que ofrecer estabilidad y unas condiciones de trabajo. Mientras no mejoremos eso, la gente se va a seguir yendo a la privada y al extranjero, donde hay un éxodo importante.

¿Hay médicos y médicas para contratar?
Sí; ¿con esas condiciones laborales adecuadas? No.
Y ¿con los enfermeros, enfermeras y otro personal pasa igual?
Con la Enfermería, vamos por el mismo camino. ELA es muy crítica con el tema de las horas extraordinarias, que llamamos autoconcertación. Osakidetza lleva 30 años pagando autoconcertación y eso ha sido parte del problema. Y con la enfermería estamos recorriendo el mismo camino. Se plantea también y ya se ha planteado algunos momentos empezar a pagar autoconcertación, que son horas extraordinarias. Mientras sigamos parcheando de esa manera, la situación que tenemos con los médicos acabaremos llegando a lo mismo con la Enfermería si no se pone otra solución encima de la mesa.
¿Hay médicos que están en Osakidetza y van a la privada, clínicas, despachos, desde hace treinta años ya, no sé si esto beneficia?
Entonces, hace 30 años, el planteamiento que se hacía era porque la autoconcertación en pura teoría estaba pensada para un momento de picos de trabajo. Se suponía que nace con esa filosofía. Un pico de trabajo, en vez de sacarlo fuera lo asumo internamente en la organización, y para eso se pagaban las horas extras. Pero eso se ha convertido en cubrir necesidades estructurales. Hemos pasado de abrir los quirófanos por la tarde a pagar autoconcertación para tener médicos en los PAC (Puntos de Atención Continuada). O para poder tener un médico o una médica en un centro de atención primaria. En ese punto estamos.
Esa es la evolución que hemos tenido, con lo cual ya hace 30 años el problema estaba y se solucionó de esa manera, pero el sistema ya nos decía que no había plantilla suficiente para asumir las necesidades ordinarias con esas condiciones, porque se atendía lo ordinario con autoconcertación.
¿Ha mejorado?
No, ha ido a peor. Con lo cual evidentemente necesitamos más plantilla estructural. La solución no es que un médico o médica doble jornada, con las implicaciones que tiene eso en salud laboral, etc. Siempre suelo decir que si uno va a que le operen, si le preguntan al paciente si preferiría que le operen a primera hora o más tarde, lo tiene claro.
La solución viene de que haya más plantilla. Que pueda haber necesidades puntuales, evidentemente podrá haberlas y veremos un poco, pero también existe la opción de contratos de refuerzo. En la vacunación de la gripe, puedes tirar de listas y contratar 30 enfermeras más si necesitas, pero estructuralmente tiene que haber más plantilla. Esa es la madre del cordero, que hemos ido parcheando con las horas extraordinarias. Durante ese tiempo ese parcheo podría suponer una solución, pero es que ya se utilizan para todo. Ha llegado el momento que son las propias plantilla las que dicen ‘no puedo más’. ¿Esta es la solución?
¿Esto se haciendo a propósito para derivar a la privada y que nos lleve directamente a ese modelo privado?
Siempre digo que el desprestigio, muchas veces, de los servicios públicos ayuda a un discurso en contra de esos servicios públicos y alimenta los servicios privados. Creo que durante muchísimo tiempo se ha alimentado ese mito que decíamos antes del ‘privilegio’ del empleado público o empleada pública y se hablaba de ese médico como el que acabas de comentar tu [que termina en Osakidetza, va a la privada o tiene una consulta privada] como si fuera la regla general; la excepción y ese mal funcionamiento de los servicios públicos, al final, también genera una cultura entre la población.
Hay datos -no tengo aquí-, pero hay un aumento exponencial de la contratación privada. La que puede ante esa preocupación transmite que Osakidetza no funciona, por lo que contrata con una empresa privada, y luego ya veremos lo que pasa.
¿Ese es el discurso neoliberal?
Eso es.
Pero es lo que había ya hace 30 años, por eso me sorprende que desde el sector público no se haya terminado con esa realidad. Entonces, ya se hablaba de que iba a haber dos sanidades: la privada, para los pudientes y los pobres tendríamos que ir a la pública, cuando puedas, claro.
Sí, y a esperar las listas. Creo que hay una doble privatización, por una parte está la que te haces un seguro privado porque tu salud te preocupa, que la salud importa mucho a la ciudadanía e incluso haces un esfuerzo si eres clase obrera para pagar ese seguro privado; pero hay otra forma de privatización más silenciosa como son las derivaciones a la sanidad privada.
Osakidetza en vez de dotarse estructuralmente de plantilla suficiente para hacer ciertas cosas que son ordinarias, como decíamos, lo que hace es derivar a la privada. Y el consejero Alberto Martínez sale diciendo que hemos reducido no sé cuanto, pero tenemos el dato que en 2024 aumentó un 11,5% la cuantía presupuestaria destinada a pagar servicios sanitarios privados. Es esa doble forma. Te haces un seguro privado sanitario, porque estás preocupado, pero, a parte, muchas veces vas a Osakidetza y te mandan a la clínica de Cruz Roja, o a la que sea, a parte de que la ambulancia que te viene a buscar tampoco es pública. Con lo cual, es un mecanismo silencioso, poco transparente, porque el tema de las derivaciones no es transparente en la medida que se hace por necesidades sanitarias.
La salud es importante para todas y todos, si eres una persona que tienes conciencia igual dices que no vas a tal sitio, quiero la pública. Pero si llevas mucho tiempo esperando y te dicen que vayas a la Cruz Roja, pues…vas.
¿Hay acuerdos secretos para impulsar servicios privados y derivar tantos al mes, por ejemplo que tengas que enviar a 100 al mes para resonancias magnética?
No me atrevo a decir que haya acuerdos secretos, pero te puedo decir que hay empresas privadas, como Dialbilbo, donde hemos estado en huelga recientemente, que trabajan sólo para Osakidetza. Es una empresa que hace diálisis y no tiene más cliente que Osakidetza, por ejemplo. En ese universo de negocio que tenemos alrededor de la sanidad, nacen todo tipo de empresas. Tenemos un IMQ, que ofrece servicios particulares, y tenemos empresas muy poco conocidas que tienen como clientes sólo a Osakidetza. Evidentemente, la salud es un negocio. Y a partir de ahí, todo lo demás llega.
Entonces, ¿qué hay que hacer para acabar con esto? Llevamos 30 años y estamos peor, ¿qué hacemos? ¿qué hacéis los sindicatos? ¿Tenemos que poner un suspenso para todos?
Los sindicatos qué hacemos. Siempre lo digo, lo decía en la reciente campaña electoral que hemos tenido elecciones sindicales, que quedan muchos relatos por ganar, pero hay uno que es que Osakidetza tenía y tiene un montón de problemas y no ha habido más remedio que admitir eso. Hemos colocado eso en la agenda política y en la agenda pública. Evidentemente hay que seguir tirando de esa cuerda para que eso se traduzca en mejoras reales.
Es cierto lo que dices, pero también es que en el último ‘deustobarómetro’ -que no me lo creo mucho- cambia un poco ese relato sobre la preocupación sobre la Sanidad.
Viene del Pacto vasco de Salud. Ahí había una estrategia para desmovilizar.
Sí, con todo eso las preocupaciones han pasado a segundo lugar, ahora la primera es la vivienda. Harán otro pacto de la vivienda… lo que quiero plantearte es que no sé por qué no se está más en la calle, que se va desmotivando a la gente y luego llega lo que llega.
Hemos colocado a Osakidetza en la agenda política y pública y, por lo menos, han tenido que dar la imagen de que hacían algo. El Pacto de Salud el objetivo era desmovilizar y lo han conseguido, esa imagen de que la cosa va mejor, y luego han adoptado una serie de medidas cosméticas. Tengo in mente cuando reabrieron el PAC de San Martín en Gasteiz, lo han reabierto y fuimos muy críticos porque dijimos que la plantilla que estaba era la misma, que no había ampliación de plantilla, que los que estaban en Olagibel, que se iban a dividir. Recuerdo al responsable de Osakidetza que fue a esa reapertura dijo que había que mejorar la sensación de salud que tenía la ciudadanía. Es decir, lo tienen muy claro eso, sin hacer nada más. Es lo que hacen: ‘he abierto la puerta, está pareciendo que hago algo, pero sé que en el fondo no ha cambiado nada’. La sensación de la ciudadanía ha cambiado, así es.

Entonces, ¿entre todos tendremos que romper esa sensación, ese espejismo? ¿Durante ocho meses de pacto de salud parece que los sindicatos han desaparecido del panorama?
Evidentemente. Nosotros no hemos desaparecido del panorama. ELA ha seguido haciendo las denuncias que había que hacer, convocando las movilizaciones que había que convocar y tejiendo las alianzas que había que tejer. Sí es verdad que la estrategia del Gobierno vasco de desmovilizar, insisto, sí ha funcionado. Porque había unos cuantos agentes con los que antes era posible tejer algunas alianzas y aprovechar algunas sinergias, pero durante ese pacto no ha sido posible. Con los agentes que estaban dentro no ha sido posible, ¡y no ha sido por no intentarlo! No ha sido posible. Su posición en este tiempo ha sido otra. Al fin y al cabo, cada uno hace su valoración. Pero no ha sido posible impulsar una movilización que en otro tiempo era más posible. Bueno, porque había agentes que consideraban que el pacto era una oportunidad y que había que esperar a ver lo que pasaba. ELA ya manifestamos que no iba a ser así. El tiempo nos ha dado la razón, sí. Por eso decimos que ha sido un año perdido.
Que no estuvierais ahí, me pareció correcto conociendo la trayectoria política de Osakidetza.
No porque tuviéramos bola de cristal…
Ya, ya.
Para nosotros era muy evidente.
¿El que se lo ha querido creer, por tanto, es porque se ha hecho trampas al solitario?
Ya está. Para nosotras y nosotros no hacían falta foros nuevos, había foros estructurados y con toda la legitimidad del mundo para hablar de Osakidetza, pero esos foros no funcionaban. Recordar que en el año 2023 estuvimos 8 meses sin ir a la Mesa Sectorial ningún sindicato. Era un ejemplo del talante que había, a partir de ahí ¿foros nuevos? No hace falta nuevos, hace falta dotar de contenido a los que ya existen. La sistemática del Pacto vasco de Salud, aunque no hemos estado dentro, era bastante perversa. Era un planteamiento que para pasar a la siguiente fase había que dar por buena la anterior. Para tragar, te decían que puedes emitir votos particulares, pero al final sin un manifiesto desacuerdo.
Antes has comentado que lleváis mucho tiempo sin el Acuerdo Regulador (convenio colectivo) para Osakidetza, ¿qué vais a hacer?
Osakidetza lo que dice es que tiene voluntad de negociar, que lo quiere traer a la Mesa. Pero fijaros, llevamos hablando de licencias y permisos creo que seis meses, con un texto que trae Osakidetza, que es una reproducción del Acuerdo Regulador anterior, más actualizaciones legislativas porque es tan triste que las leyes básicas españolas han adelantado a lo que establecía el Acuerdo Rregulador.
Es evidente que las formas han cambiado, no lo niego. El talante aparentemente es otro, pero el contenido sigue siendo el mismo. Con lo cual, cosas del convenio y de enjundia encima de la mesa no hay ninguna. Hacemos una meda sectorial al mes y se supone que desde que este Gobierno tomó posesión, que empezó a trabajar por estas fechas más o menos el año pasado, el contenido de enjundia que ha llevado, ninguno.
Lo último, ¿qué sensación nos queda de Osakidetza, que no ha cambiado nada pese a lo dicho o anunciado por el Gobierno Pradales?
La sensación que nos queda de Osakidetza es que viendo los datos que tenemos encima de la mesa, el Pacto de Salud no ha venido a cambiar nada y, mientras no haya contenido real en la Mesa Sectorial, no va haber una variación fundamental de los problemas que tiene Osakidetza.
Tenemos claro que todo pasa por la movilización y que el Gobierno vasco ha puesto en marcha una estrategia viendo que no le quedaba más remedio para reconocer una problemática que existía, la estrategia ha sido montar un foro para intentar desmovilizar. Y que tenemos que seguir con la hoja de ruta que teníamos, que era mientras estemos en la calle y pongamos en valor nuestra capacidad y hagamos pedagogía con los problemas que tiene la Sanidad Pública probablemente consigamos que la situación cambie. Mientras el planteamiento sea otro y montemos foros como el de sanidad, el de seguridad… de ahí no se va a derivar nada, evidentemente.
Si se aprieta un poco más, la gente va a responder.
Y la plantilla también.
En Nafarroa, el consejero de Sanidad es del PNV, ¿van a poner también patas arriba Osasunbidea?
Por lo que hablo con mis compañeros y compañeras de sindicato, la foto de Osasunbidea es muy parecida a la de Osakidetza y todo pasa por la movilización. Durante los últimos meses las han realizado sobre todo pidiendo el desarrollo profesional y demás, y el reto es movilizarse como pretendemos en Osakidetza, porque la fotografía es muy parecida.
Allí quien tiene puesto el objetivo es el Opus Dei con la privada, ¿no?
Bueno, en todas partes hay intereses corporativos y de la sanidad privada. Y en Nafarroa está toda la gente. Pero seguramente el trasfondo no sea muy diferente, tienen intereses privados de negocio, etc, como pueda haber aquí.
Y en Iparralde, ¿la foto es parecida?
También. Repito la salud es un negocio y a partir de ahí tenemos un problema. La apuesta de la sanidad privada es me quedo con lo que es el negocio, pero lo que no es negocio que se lo quede Osakidetza en nuestro caso, como lo crónico, etc.
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